Editorial : Torres Gemelas

La web de la Junta de Vecinos Nº 21 de Lo Prado en Santiago de Chile

EDITORIAL   AFGANISTÁN: la ética de la guerra            07.11.2001

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EDITORIAL es un espacio de libre disposición en donde cada semana iremos publicando distintos artículos cuya responsabilidad es específicamente del editor. Próximamente, incorporaremos una página de OPINIONES para que los vecinos puedan expresar lo propio.
 

Editoriales anteriores:

Editorial 05.10.2001

Editorial 08.10.2001

Editorial 14.10.2001

Editorial 23.10.2001

La lógica de la guerra

Los que hemos estado, ya sea de paso o viviendo en países en guerra, sin duda tenemos una visión diferente de la que podría tenerse desde aquí a la distancia instalados en la seguridad de nuestros hogares viendo las noticias por televisión o leyendo el diario.

Desde la comodidad de nuestros hogares muchos tienden a aceptar como válidas las informaciones que los medios nos muestran: Una cantidad baja de víctimas, una país afgano que pareciera incólume al bombardeo inclemente norteamericano y un Osama Bin Laden que no le entran balas.

La verdad puede ser -y sin duda que lo es- mucho más dramática. Las toneladas de explosivos descargadas en cientos de misiles sobre las ciudades pobladas por civiles talibanes y no talibanes tienen que haber causado necesariamente una cantidad no despreciable de bajas civiles, léase muertos. Los expertos de la guerra hablan de una cifra no inferior a 15.000.

Sin duda, que una cantidad muy alta de muertos afganos sería asumido militarmente como un fracaso de los norteamericanos, cuya estratégica de "bombardeos quirúrgicos" habría fallado.

Por otra parte, en la lógica de la guerra no es conveniente aceptar un número muy alto de víctimas ya que eso sería señal de derrota y desmoraliza a los soldados.

Por lo tanto, con ambos bandos interesados en mostrarse firmes e incólumes, es lógico que reduzcan ante la opinión pública el daño causado por el adversario.

Ahora bien, como ya se ha señalado este asunto partió mal desde un comienzo. La falta de sabiduría y equilibrio han configurado un cuadro que en cualquier momento puede salirse de su marco.

¿Cómo es posible que los actos de un sólo hombre, por muy poderoso que pueda ser Bin Laden, moviliza y define cuando, cómo y dónde se desarrolla una guerra? Y esta no es cualquier guerra, se trata de una guerra contra la potencia que maneja y explota el mundo entero sin oposición alguna.

¿Será acaso de que estos musulmanes -lejanos y pobres- no se tragaron el cuento de la globalización y se resisten como gatos de espaldas a perder su cultura y sus valores tan ancestrales como la civilización misma.

Cabe recordar que cuando en medio oriente crecía la primera civilización, en norteamérica sólo habían monos.

 

La parte ética de una guerra

No se piense que porque se está en guerra no existen reglas o convenciones que respetar.

Aunque parezca extraño, las guerras tenían sus convenciones y normas. Hasta ahora.

La guerra era la última instancia posible, cuando todas las demás posibilidades se habían agotado no quedaba más que la guerra.

No habían

 

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